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Advocate Health Care

La organización de salud Advocate Health Care, que cuenta con 3500 camas, ha reducido un 21 por ciento la tasa de readmisión por insuficiencia cardíaca tras usar funcionalidades de análisis predictivo durante tan solo un año, y poner en práctica un sólido programa de educación del paciente.

En lo que respecta a la reducción de la tasa de readmisión hospitalaria, pocos hospitales están consiguiendo mejores resultados que Advocate Health Care. Tras usar funcionalidades de análisis predictivo durante tan solo un año y poner en práctica un sólido programa de educación del paciente, el sistema hospitalario Advocate Health Care, que cuenta con 3500 camas, ha reducido un 21 por ciento la tasa de readmisión por insuficiencia cardíaca.

“El trabajo conjunto de Advocate y Cerner en lo relativo a las readmisiones es entre un 15 por ciento y un 20 por ciento mejor que cualquier otra propuesta existente en el sector a día de hoy", afirmó el doctor Rishi Sikka, Vicepresidente sénior del departamento de transformación clínica.

Advocate Health Care inició su colaboración con Cerner en 2012 y, juntos, crearon el programa Advocate Cerner Collaborative (ACC). Desde entonces, estas dos organizaciones han trabajado al unísono en el desarrollo de funcionalidades analíticas avanzadas basadas en la evidencia, con el objetivo de mejorar la calidad y la eficiencia de los cuidados a los pacientes.

“Una de las primeras tareas conjuntas consistió en crear un modelo de niveles de riesgo de readmisión”, comentó Fran Wilk, diseñador de procesos clínicos. “Se trata de un modelo basado en algoritmos que identifica a los pacientes con un riesgo alto. La tecnología permite al personal clínico consultar de forma rápida una vista clínica general del paciente y sus enfermedades concurrentes”.

El personal clínico supervisa y actualiza los niveles del riesgo de readmisión cada dos horas. Asimismo, centran sus recursos en los pacientes de alto riesgo, les enseñan a tratar sus síntomas y, al mismo tiempo, les animan a participar de forma activa en la gestión de su enfermedad.

“No pretendemos atender a nuestros pacientes y desentendernos una vez salen por la puerta”, afirmó Wilk. “Queremos permanecer en contacto con su entorno y, así, repercutir de manera positiva en su futuro. Esta es la mejor manera de asegurarnos de que siguen estando sanos una vez se van a sus casas”.

Al comparar los resultados anuales de entre enero y junio de 2013 y 2014, Advocate Health se percató de que los pacientes que recibieron formación para tratar su enfermedad presentan una tasa de readmisión un 20 por ciento menor.

“De hecho, la solución sugiere distintos niveles de educación”, comentó Wilk. “Los gestores de cuidados pueden aprovechar dichas sugerencias de manera sencilla e indicar cuáles son los materiales formativos más adecuados para cada paciente para que el personal de enfermería se lo proporcione".