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Floyd Medical Center

El personal clínico del Floyd Medical Center usa las revisiones puerperales a fin de prevenir una de las principales causas evitables de muerte materna.

Según la Asociación estadounidense de Enfermería para la salud de la mujer, Obstetricia y Enfermería Neonatal (AWHONN, por sus siglas en inglés), cerca de 125 000 mujeres al año sufren pérdidas excesivas de sangre durante el parto. Además, hasta el 93 por ciento de las muertes maternas derivadas del sangrado excesivo durante o tras el parto - también denominadas muertes maternas por complicaciones hemorrágicas - podrían haberse evitado con una mejor respuesta clínica.

Con este objetivo en mente, el Floyd Medical Center, que cuenta con 304 camas y se emplaza en Rome (Georgia, EE. UU.), desarrolló una serie de evaluaciones de hemorragias con PowerChart Maternity™, la solución de Cerner para gestionar el proceso de embarazo y parto. Dichas evaluaciones ayudan a determinar el riesgo de hemorragia puerperal (HPP) de una madre reciente y sugieren las medidas adecuadas para tratarla.

A fecha de noviembre de 2014, los registros ponen de manifiesto que más del 95 por ciento de las pacientes tuvieron una evaluación del riesgo de admisión por HPP y a más del 90 por ciento se les realizó una evaluación puerperal del mismo tras el parto.

“Si bien las HPP no son la causa principal de muerte materna, sí que constituyen la primera causa evitable de muerte materna”, afirmó Diana Johnson, enfermera titulada especializada en Obstetricia. “La evaluación de los factores de riesgo contribuye a que el personal pueda identificar a aquellas pacientes que presentan un mayor riesgo y actuar en consecuencia”.

En colaboración con el equipo de Salud de la mujer de Cerner, se desarrollaron en el hospital tres evaluaciones para tres momentos distintos: durante la admisión, durante el parto y tras el mismo. A continuación, el equipo incluyó las evaluaciones en PowerChart Maternity para respaldar de la mejor manera posible el flujo de trabajo actual del hospital.

Durante la fase de desarrollo, también se incluyó un proceso de seguimiento en dos fases mediante el cual se activa de forma automática un plan de cuidados interdisciplinares para aquellas pacientes que presenten un riego medio o alto.

El proceso se inicia cuando el personal clínico completa una de las evaluaciones. En primer lugar, el sistema calcula el tipo de riesgo de la paciente y determina el icono de color que se mostrará en la interfaz de seguimiento de Maternidad, lo que permite al personal clínico ver de forma clara el nivel de riesgo de dicha paciente. En segundo lugar, se asigna automáticamente a las pacientes con un riesgo medio o alto un plan de cuidados interdisciplinares con medidas adaptadas al tipo de riesgo.

Asimismo, durante el proyecto se realizaron cambios de tipo físico y relativos a las prácticas clínicas. Por ejemplo, el personal clínico comenzó a cuantificar la pérdida de sangre.

“Antes, se realizaba una estimación de la pérdida de sangre que, según se ha demostrado, solía ser un valor muy inferior al real, por lo que la paciente no recibía una transfusión de sangre hasta el día siguiente", apunta Diana Johnson.

En términos físicos, la unidad de Obstetricia cuenta ahora con un carro completamente equipado con los materiales necesarios para tratar las HPP.

*El hospital Floyd implementó la solución el 9 de septiembre de 2014. Todos los datos incluidos en este artículo se han extraído de las mediciones realizadas el 31 de noviembre de 2014.